La comisión legislativa de Educación, Cultura y Ciencia aprobaron reformas a la Ley de Educación del Estado de México, con lo cual las autoridades educativas reconocen e integren la política educativa el cuidado, protección, promoción y atención de la salud mental, así como el apoyo psicosocial que requieren las y los docentes.
Al coincidir en la necesidad de priorizar la salud mental y el apoyo psicosocial a las y los docentes, en comisiones se aprobó que la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación estatal genere protocolos de actuación para la prevención y atención de casos de violencia contra el magisterio.
La propuesta presentada por el diputado Rigoberto Vargas Cervantes tiene como objetivo el cuidado y protección de la salud mental y el apoyo psicosocial que requiere las y los docentes, para garantizarles un clima laboral que permite el desarrollo sano de la comunidad educativa.
Con esto la Secretaría deberá ayudar a los institutos de salud en los planes y programas para el acceso de las maestras y los maestros a servicios de salud mental y apoyo psicosocial, en modalidad presencial, telefónica o en línea.
Además de colaborar con estas instancias en la promoción, protección y atención de la salud mental, así como en el apoyo psicosocial del personal docente, a fin de favorecer su bienestar personal y profesional, la calidad de la enseñanza y un clima laboral que permita el sano desarrollo de la comunidad educativa, conforme a los planes y programas que determinen dichos institutos.
La diputada Brenda Colette Miranda Vargas indicó que hablar de educación implica hacerlo también de las condiciones en las cuales las y los docentes ejercen su función, sobre todo porque la docencia es una de las profesiones con mayor estrés y eso incide en el bienestar de quienes enseñan, transmiten el conocimiento, acompañan procesos y atienden problemas complejos frente a exigencias administrativas y en contextos adversos.
La realidad es que es una profesión de alto riesgo psicosocial y no puede existir educación de calidad si no se generan condiciones reales para transformar la vida laboral de quienes forman a las nuevas generaciones.
En tanto, la diputada Marisela Beltrán Sánchez, consideró que las y los docentes se les ha exigido mucho y se les ha cuidado muy poco, por lo cual es conveniente el cuidado emocional para que haya mayor rendimiento y el desempeño en las aulas sea mucho mejor.
“Se nos pide ser educadores, psicólogos, mediadores o incluso figuras de contención familiar, cuando hay problemas entre la familia, pero no se nos pregunta cómo estamos o qué necesitamos, por lo que esta iniciativa es un acto de justicia y humanidad, el reconocer el derecho de las y los docentes a la salud mental” destacó.
La diputada Nelly Brigida Rivera agregó que no puede hablarse de educación transformadora si se deja solo a los profesores. No es solo es un acto de justicia, sino de responsabilidad pública







