Los templos, parroquias y rectorías que integran la Arquidiócesis de Toluca continúan con la aplicación de medidas preventivas frente al covid-19, como son la limpieza y desinfección de los espacios, gel antibacterial, el uso del cubre-bocas, entre otros.
Jorge Rosas Suárez, responsable de la oficina de Comunicación Social de la Arquidiócesis de Toluca, informó que como una medida para cuidar la salud de las familias, en esta demarcación religiosa aún se privilegian estas medidas, pidiendo a las familias no bajar la guardia.
“Las medidas las seguimos teniendo, es decir, tenemos todo el cuidado respecto a la higiene o limpieza de los templos, lo mismo seguimos colocando el gel antibacterial y en algunas comunidades se mantienen los tapetes o alfombras desinfectantes”.
Si bien no hay un comunicado oficial emitido por el arzobispo de Toluca, Raúl Gómez González, respecto al uso del cubre-bocas al interior y exterior de los templos, el encargado de esta área de la Arquidiócesis de Toluca señaló que, a partir de los lineamientos dados a conocer recientemente por las autoridades federales y estatales, se acatará lo dispuesto, privilegiando el uso de cubre-bocas en donde haya concentración de personas, en espacios cerrados y con poca ventilación o en donde no haya sana distancia.
“Nosotros seguimos con los cuidados oportunos, pidiéndole a la gente que también ellos se cuiden. También pasa algo interesante, son las mismas personas las que ya tienen otro tipo, lo voy a decir de esta manera, de cultura para asistir a las celebraciones religiosas, por que ellos mismos ya buscan el gel, se colocan tres por banca y si van en familia se colocan juntos”.
En algunos lugares, se sigue celebrando en espacios abiertos, porque el número de personas así lo pide o lo exige, particularmente los días domingo.
En cuanto a la comunión, señaló, por un decreto al que se sumaron los obispados y arzobispados de las provincias de Toluca, Tlalnepantla y la Ciudad de México se determinó que la comunión ya puede brindarse en dos formas, una de ellas, directamente en la mano, como se venía haciendo durante los picos más altos de la pandemia de covid-19, y la otra, en la boca, dejando a las y los feligreses, así como a los sacerdotes elegir alguna de ellas.
“Ya llevamos dos meses así, tanto la comunión en la boca, como en la mano, todavía hay personas que la siguen pidiendo en la mano. Esto es norma de la Iglesia, es decir, práctica que se puede tener de aquí en adelante o incluso ya se tenía en otros lugares. La comunión en la mano no fue nuevo por la pandemia, ya había lugares en el mundo donde la comunión se daba en la mano, por ejemplo en Europa y Estados Unidos”.







