La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) colocó sellos de clausura en la Macroplanta de Tratamiento de Aguas Residuales Toluca Norte, ubicada en la zona de San Nicolás Tolentino, en la capital mexiquense, tras una inspección relacionada con control de contaminación industrial.
De acuerdo con el folio PFPA/3.2/3S.1/00041-26-01 visible en el sitio, la medida corresponde a un procedimiento federal iniciado en 2026, lo que confirma que la revisión y las irregularidades detectadas son recientes y están vinculadas con procesos de saneamiento y descargas.
La clausura ocurre en una de las instalaciones clave para el tratamiento de aguas residuales en el Valle de Toluca, cuya descarga final alimenta canales conectados con la cuenca del río Lerma, uno de los sistemas hídricos más relevantes de la región y, también, uno de los más contaminados, de acuerdo con diversos análisis de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
El código de materia 3S.1 inscrito en el sello refiere a control de la contaminación industrial, lo que apunta a posibles incumplimientos en parámetros físicos, químicos o biológicos del agua tratada.
Entre las causas técnicas que suelen derivar en este tipo de medidas se encuentran el incumplimiento de la Norma Oficial Mexicana NOM-001-SEMARNAT-2021, que establece límites más estrictos en descargas de aguas residuales, particularmente en aspectos como color, temperatura, presencia de metales pesados y carga orgánica.
A diferencia de otros casos recientes en la región, como el de Ocoyoacac donde intervino la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) por descargas clandestinas, en Toluca Norte se trata de una instalación oficial sujeta a regulación directa en sus procesos de saneamiento.
Cabe destacar que la clausura se produce al término de los periodos de gracia para el cumplimiento total de los parámetros más estrictos de la NOM-001-SEMARNAT-2021.
Tras años de prórrogas otorgadas por el gobierno federal para que las plantas de tratamiento modernizaran su infraestructura, la PROFEPA ha iniciado una ofensiva de inspección para garantizar que las descargas no excedan los nuevos límites de toxicidad, color y metales pesados, requisitos que la Macroplanta Toluca Norte no habría solventado a tiempo.
Hasta el momento, ni la PROFEPA ni la Secretaría del Agua del Estado de México han dado a conocer detalles de la investigación ni han fijado una postura pública sobre la clausura de la macroplanta.







