El Centro Penitenciario y de Reinserción Social (CPRS), ubicado en Chalco, Estado de México, es una cárcel diseñada para albergar hasta 591 personas privadas de su libertad; sin embargo, al cierre de abril, su total de internos llegó hasta los 3 mil 840. Son seis veces más por encima del cupo total.
Mientras que el CPRS de Ecatepec, Estado de México, una de las cárceles estatales más grandes de la entidad, cuenta con un espacio para mil 773 internos. La realidad es distinta: ahí se encuentran hacinados hasta 6 mil 177 internos, una sobrepoblación de casi el 250 por ciento.
Los datos más recientes del Órgano Administrativo de Prevención y Readaptación Social (OADPRS) muestran que en México hay 274 centros penitenciarios, de los cuales 154, ubicados en 20 entidades federativas, presentan problemas de sobrepoblación. El foco rojo es el Estado de México, pues ahí se ubican 10 de los 25 reclusorios que tienen el mayor porcentaje de hacinamiento en todo el país.
En el último año la población penitenciaria en México ha crecido en más de 21 mil personas, un ritmo récord, y que de acuerdo con los registros oficiales actualmente hay 256 mil 874 personas privadas de su libertad. Ello significa que hay 38 mil personas más por encima de la capacidad instalada en las cárceles del país.
En abril de 2025, el total de presos en el país por encima de los espacios disponibles era de 20 mil. Eso significa que, en un periodo de doce meses, la cifra de sobrepoblación se ha duplicado. A su vez, las cárceles con niveles de hacinamiento pasaron de 133 a 154.
El crecimiento de la población penitenciaria, impulsado, como los datos muestran, por el uso y abuso de la prisión preventiva oficiosa o justiciada, no ha estado acompañado de un desarrollo de la estructura penitenciaria. En este mismo periodo, la capacidad instalada solo creció en 3 mil espacios.
En el Estado de México hay 21 centros penitenciarios de distintas características y dimensiones; 17 de ellos, el 81 por ciento, están sobrepoblados.
El problema es grave porque 10de esas cárceles mexiquenses se ubican entre las 25 del país con la mayor proporción de sobrepoblación del país.
En términos porcentuales, el reclusorio CPRS Zumpango es la cárcel con la mayor sobrepoblación de todas. Pensada y diseñada para 120 internos, en la realidad alberga 780. Es un nivel de hacinamiento del 550 por ciento. Dicho de otra forma, en esa cárcel duermen entre seis y siete internos donde debería dormir uno solo.
La segunda cárcel más sobrepoblada en términos porcentuales es el CPRS de Chalco. Los 3 mil 840 individuos recluidos ahí equivalen a una sobrepoblación del 549 por ciento. Al igual que en Zumpango, son seis veces más internos que espacios disponibles en dicha instalación.
Otro caso grave es el del CPRS Ecatepec. Como ya se mencionó, se trata de una de las cárceles más grandes del Estado de México con mil 773 espacios totales.
Sin embargo, presenta una sobrepoblación del 248 por ciento, lo cual significa que hay 4 mil 404 internos en condiciones de hacinamiento. Eso lo convierte en la cárcel del país con la mayor cantidad de reos por encima del cupo máximo.
En una situación similar se encuentra otra cárcel mexiquense, el CPRS Tlalnepantla, donde hay 4 mil 351 personas privadas de su libertad en condiciones de hacinamiento, lo que la ubica como la segunda prisión nacional con más internos por encima del cupo máximo.
El CPRS Nezahualcóyotl presenta un sobrecupo de 4 mil 173 internos, el cuarto mayor del país.
Otras cárceles mexiquenses más pequeñas como el CPRS El Oro o el CPRS Jilotepec presentan sobrecupos superiores al 400 por ciento; mientras que el penal ubicado en Cuautitlán, diseñado para 359 internos, alberga más de mil 200. Es una sobrepoblación del 235 por ciento.







