Como parte de las tareas de vigilancia que se han implementado para inhibir el ascenso irregular de visitantes al Área de Protección de Flora y Fauna Nevado de Toluca, luego de que se decretara su cierre indefinido en agosto de 2025, la Unidad de Rescate Aéreo, mejor conocida como Grupo Relámpagos, ha realizado al menos 48 sobrevuelos en el último año.
De acuerdo con información de esta unidad que depende de la Oficialía Mayor del Estado de México, del 10 de agosto de 2025 al 10 de agosto de 2026, se realizaron 48 sobrevuelos de seguridad y prevención alrededor del cráter del Nevado de Toluca.
En apoyo a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la Secretaría de Seguridad del Estado de México, particularmente con la Policía de Alta Montaña y Agreste, en el último año este tipo de despliegues se han activado, en promedio, cada 182 horas.
Sin embargo, durante enero de 2026, las tareas de vigilancia se intensificaron, ya que, debido a la presencia de aguanieve y granizo, se registró el ascenso irregular de personas a esta zona, lo que derivó en la activación de hasta dos servicios al día.
Aunque la activación dependía de las condiciones climatológicas y de la prioridad operativa, ya que, además de estas tareas, la unidad continuó con sus operaciones relacionadas con la atención de emergencias, como el traslado de órganos, personas lesionadas o el traslado aéreo de pacientes graves.
El objetivo principal de este despliegue es ampliar la cobertura de vigilancia sobre el Área de Protección de Flora y Fauna Nevado de Toluca y detectar a personas que intenten ingresar por senderos o rutas no autorizadas.
Los vuelos también tienen una función de detección temprana de riesgos y de evaluación de la capacidad de respuesta ante emergencias; es decir, aunque el vuelo sea de vigilancia, permite que Grupo Relámpagos tenga una visión más amplia de la zona y pueda reaccionar ante cualquier eventualidad.
En estas operaciones participa la estructura completa de la Unidad de Rescate Aéreo, desde la tripulación aérea, personal aeromédico, técnico-operativo y de apoyo, bajo protocolos de seguridad aérea y ambiental.
A través de estos despliegues aéreos, quienes conforman Grupo Relámpagos pueden detectar personas que ingresen a esta zona, que permanece restringida a visitantes desde el 10 de agosto de 2025.
Desde el aire se pueden identificar los ascensos por senderos o rutas no autorizadas; además, permiten la vigilancia en zonas de difícil acceso para las unidades terrestres.
Las autoridades reiteran que el acceso a esta Área Natural Protegida permanece cerrado, a fin de garantizar la seguridad de las y los visitantes, recordando que no existen rutas “alternas”, además del riesgo que representa el realizar ascensos irregulares. Entrar sin autorización no solo representa un riesgo físico, sino también la aplicación de sanciones conforme a la normatividad vigente.







