Poco más de 50 bomberos, paramédicos y rescatistas de diversas partes de México fueron capacitados en Toluca por la institución “Salud y Emergencias AC” para atender a víctimas en hechos de tránsito.
De acuerdo con información del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), en suelo mexiquense ocurrieron durante 2021 un total de 1,419 defunciones por siniestros.
La capacitación fue celebrada en las instalaciones del Parque Metropolitano Bicentenario, en la capital mexiquense y ahí emplearon varios vehículos en distintos supuestos por siniestros viales.
A decir de Víctor Reyes Hernández, uno de los bomberos encargados de la capacitación, la práctica tuvo como objetivo que los involucrados supieran cómo realizar la extracción vehicular para el rescate de personas atrapadas o prensadas en las unidades después de sufrir un percance. Otra de las metas principales fue homologar, unificar y hablar el mismo lenguaje entre las distintas corporaciones de emergencia a la hora de atender un siniestro.
“A final de cuentas de muchas técnicas existen estrategias el objetivo de esta práctica también es homologar y unificar y también compartir, sobre todo, realizar un trabajo en equipo en pro de una buena atención profesional hacia la víctima, además de también trabajar de forma coordinada y en equipo con las diferentes instituciones que prestan el auxilio o la ayuda de las víctimas en caso de requerirse”.
La convocatoria fue lanzada por “Salud y Emergencias AC”, una institución enfocada en la formación de perfiles dedicados al rescate y atención de personas en diversas situaciones. Principalmente apoyan a bomberos, rescatistas y paramédicos, pero también abren sus puertas a otras disciplinas.
Así lograron convocar a interesados del Estado de México, Ciudad de México, Morelos y Monterrey; aunque también hubo algunos miembros de corporaciones de Almoloya de Juárez, Atlacomulco, Ixtlahuaca, Lerma, Ocoyoacac y Santiago Tianguistenco, por mencionar algunos.
Los asistentes eran tanto de cuerpos de bomberos locales, de la Cruz Roja y de otras instituciones públicas y privadas dedicadas al auxilio de personas en caso de siniestros.
La práctica contempló que los involucrados pudieran estabilizar un vehículo; después ejecutar una extracción armada manual con un chaleco de extracción o sabana, por lo que una persona simuló estar al interior atrapada; también realizaron el corte y explicación de la anatomía de los vehículos; y finalmente dieron instrucción de cómo funcionar una Sistema Comando de Incidentes (SCI), con el objetivo de generar una coordinación de la operación de la emergencia para garantizar su éxito.
La instrucción estuvo impartida por profesionales de varios estados, quienes conocen a profundidad los protocolos y herramientas que se deben de utilizar en un hecho de tránsito de esta naturaleza.







