En México se desperdician alrededor de 38 toneladas de alimentos por minuto, mientras una parte importante de la población reduce sus porciones o salta comidas por falta de recursos indicó la Red de Bancos de Alimentos de México (Red BAMX) que estima que la pérdida diaria supera las 82 mil toneladas, lo que equivale a cerca de 30 millones de toneladas al año, volumen cercano al 40 por ciento de la producción nacional de alimentos.
El país encabeza el desperdicio de alimentos en América Latina, con una tasa per cápita de entre 90 y 105 kilogramos por persona al año.
Este fenómeno ocurre en distintas etapas de la cadena de suministro, aunque hogares y comercios concentran una parte relevante, principalmente por compras en exceso, mala planificación y almacenamiento inadecuado.
Otros países de la región también registran cifras elevadas.
Brasil acumula alrededor de 20 millones de toneladas anuales, Argentina cerca de 16 millones y Colombia presenta un promedio de 70 kilogramos per cápita. La Organización de las Naciones Unidas incluye además a República Dominicana, Panamá y Ecuador entre los países con mayores niveles de desperdicio en la región.
La Red BAMX, con presencia en 30 estados, recupera más de 171 millones de kilos de alimentos al año, de los cuales una parte importante corresponde a frutas, verduras y productos no perecederos.
Estos alimentos se distribuyen en más de 2 mil instituciones y miles de comunidades urbanas y rurales, con apoyo mensual a más de 2.4 millones de personas.
Especialistas de la organización señalan que el desperdicio en hogares se relaciona con prácticas como compras sin planeación, preparación de porciones excesivas y falta de aprovechamiento de sobras.
Entre las recomendaciones se incluyen la elaboración de menús semanales, la revisión de despensa antes de comprar, el control de porciones, el uso de alimentos almacenados en orden y la congelación de productos antes de su descomposición.
Estimaciones de los bancos de alimentos indican que la comida desperdiciada en el país sería suficiente para cubrir la alimentación de más de 28 millones de personas en condición de carencia. Actualmente, cerca del 30 por ciento de la población enfrenta inseguridad alimentaria, lo que equivale a unos 44 millones de personas.







